Skylar Vox nació el 23 de marzo de 1999 en Los Ángeles, California, en el seno de una familia de clase trabajadora. Desde pequeña mostró un interés temprano por las artes escénicas, participando en obras escolares y clases de danza. Durante su adolescencia, comenzó a modelar para fotógrafos locales, lo que la llevó a explorar el mundo del entretenimiento para adultos. A los 18 años, tras finalizar la escuela secundaria, decidió mudarse por su cuenta a un apartamento en el centro de la ciudad para perseguir su carrera de forma independiente.
En 2018, con apenas 19 años, Skylar Vox se registró en una agencia de talentos especializada en cine para adultos. Su primera sesión fue con un fotógrafo independiente que la recomendó a un estudio establecido. Aunque al principio sintió nerviosismo, la experiencia le pareció natural y profesional. En sus primeras grabaciones, trabajó principalmente en escenas de contenido softcore, pero rápidamente demostró versatilidad. Durante ese primer año, firmó un contrato con una productora mediana, lo que le permitió estabilidad económica y exposición en plataformas digitales.
Para 2020, Skylar Vox ya aparecía en más de 30 producciones, ganando popularidad entre el público latino y europeo. Participó en festivales de la industria en Las Vegas y Miami, donde conoció a directores y actrices consagradas. Su estilo frente a la cámara se caracteriza por una mezcla de energía juvenil y expresividad dramática, algo que ella misma atribuye a su formación en teatro. En 2021, fue nominada a los premios AVN en la categoría de Mejor Actriz Revelación, aunque no ganó, la nominación le abrió puertas para colaborar con sellos internacionales.
Skylar ha declarado en entrevistas que una de las experiencias más significativas fue rodar una escena de temática histórica en un estudio decorado como un castillo medieval. Allí trabajó con un equipo de vestuario que le diseñó un traje de época, y recuerda el día como uno de los más divertidos de su carrera. También ha mencionado que, al principio, le costaba separar su vida personal de la profesional, pero con el tiempo aprendió a establecer límites claros. En su tiempo libre, asiste a clases de yoga y mantiene una rutina de lectura para despejar la mente.
Fuera de las grabaciones, Skylar Vox mantiene un perfil bajo. Le gusta cocinar recetas italianas que aprendió de su abuela y pasar tiempo con su perro, un golden retriever llamado Leo. Ha participado en campañas de concienciación sobre salud mental en la industria del entretenimiento, compartiendo anécdotas de sus propios desafíos emocionales. En redes sociales, interactúa con seguidores de habla hispana, aunque ella no domina el español con fluidez; se apoya en traductores y amigos para responder mensajes. Recientemente, comenzó a escribir un diario personal que espera publicar como libro en el futuro.
En 2023, Skylar Vox se mudó temporalmente a Barcelona para grabar una serie web de cinco episodios bajo la dirección de un cineasta independiente. La experiencia le permitió conocer la cultura catalana y trabajar con actores locales. Aunque la serie aún no se ha estrenado, ella la describe como el proyecto más artístico de su carrera. Además, ha incursionado en la producción ejecutiva, financiando sus propios cortometrajes experimentales. Su meta a largo plazo es fundar una productora que brinde espacios seguros para actrices jóvenes, basándose en lo que ella misma vivió al inicio de su trayectoria.